Diferencias irreconciliables

Esto va por ti y por mí. Por aquel chico que te mira desde la barra del bar, y aquella chica que te encontraste ayer en la parada del bus. Va un poco por todos, porque por mucho que nos empeñemos, todos somos diferentes. Por mucho que deseemos ser como los demás, hay algo que nos hace únicos, y hay algo en ella que no vas a encontrar en nadie más por mucho que busques. Y te felicito, porque de haber dos personas exactas, la vida sería muchísimo más complicada.

e57858c763da1436ae055e317f435bbe

Mucha gente se considera rara, y ni siquiera sabe por qué. Ha oído hablar en la televisión, tal vez en las redes sociales, qué es lo que hay que hacer, qué es lo que hay que decir, cómo hay que vestir y en qué momento debemos hablar o callar. Pero no, nadie en este mundo tiene ni idea. De tenerla, las cosas irían bastante mejor, pero serían mucho más aburridas. No hay raros ni normales, sólo hay mayorías, cuyas preferencias se asimilan porque han vivido lo mismo, en el mismo lugar, con la misma gente, y han decidido que querían ser como ellos. Porque de eso se trata, de decisiones, todos somos diferentes, no hay gente rara, hay gente que toma sus decisiones independientemente de la de los demás. Y eso, eso está muy bien. Algunos lo llaman “personalidad”.

dde9217ab539207c6390c1eb06c7b52a

Nos pasamos los días buscando a alguien con quien poder hablar de nuestras rarezas sin sentirnos inferiores ni superiores, con alguien que nos comprenda y no nos rechace. Pero más aún, nos pasamos la vida intentando encajar, y muchas veces no nos damos cuenta que estamos jugando en el puzle equivocado.

Está bien que piensen que eres un friki porque estés siguiendo treinta series a la vez, o prefieras quedarte en casa viendo por décimo octava vez la Guerra de las Galaxias, o la saga de Crepúsculo. Que no te guste el fútbol y no conozcas a todos los jugadores, ni siquiera a los mejores. Que esa nueva moda no te guste, ni ese nuevo corte de pelo, y prefieras llevar otro que no aparezca en las revistas pero que a ti te guste porque te siente bien. Que no salgas por los bares más frecuentados ni te guste esa música que ni si quiera sabes cómo bailarla. Está bien que cambies de carrera, que la dejes, que te dediques a la música, al teatro, a escribir, a viajar, que no hayas seguido los pasos de tus padres, que hayas decidido hacer algo completamente diferente, porque es lo que te hace feliz, y es a lo que quieres dedicar el resto de tus días. Está bien que no hagas una carrera, que no tengas el mejor trabajo del mundo, que no tengas tantos ceros en tu cuenta corriente. No te compres una casa, no la alquiles, tal vez prefieras estar de aquí para allá sin ningún plan establecido y sin un mapa al que seguir. No busques novio, no busques novia, o busca todos los que quieras hasta que encuentras al que merece la pena. Llora. Existe el pensamiento de que reír siempre será mejor que llorar, que hay que sonreír pase lo que pase, que llorar es de débiles. Mentira. Llora, sienta muy bien cuando no hay palabras. Cambia, renuévate, proponte objetivos inalcanzables y ya veremos si la palabra imposible resuena en tus oídos con tanta fuerza.

2430445f505eca28d8f374f42f4e5fc5

Sé tú mismo, y sobre todo, estate con quien tú quieras. Aunque no salga tan bien en las fotos de Facebook, aunque no tenga Twitter y no le guste el helado de chocolate. Aunque te digan que puedes aspirar a más o a menos, que no te merece o que no le mereces tú a él. Aunque unos se rían y otros lloren, nunca llueve a gusto de nadie. Y es algo que veo todos los días, ridículos, influenciados por el resto, dependencia de la aprobación de los demás, incluso de personas que no conocemos, de amigos de amigos que se dignan a hablar de ti como si te conocieran, cuando sólo han visto tu sombra años pasados. Sé tú mismo, estate con quien te quiera. Aunque sea raro, aunque sea demasiado normal, aunque no siga las modas de Instagram o esté demasiado enganchado, aunque no comprendas muchas de las cosas que hace ni por qué las hace. Porque no sois iguales, nadie lo es, porque no te lo imaginabas así, tal vez él iba a ser más alto y ella bastante más rubia, tal vez contabas que a él le gustara el balonmano y tú eres más de tenis. Que ella quiere vivir muy lejos y él en su casa vive muy bien. Por todas esas diferencias irreconciliables, escucharéis que sois incompatibles, y sin embargo, nadie lo es, todos nos adaptamos a lo que queremos, nos moldeamos hasta conseguir una sola forma.

afd4cef5326d9a6736f255cd1187c35d

Y os digo, cuando eso pase, y cuando paséis de todo excepto de lo que realmente importa, os vais a sorprender, porque tendréis una vida inesperada, que no habíais planificado, pero la vuestra al fin y al cabo. Y eso es más de lo que muchos pueden decir.

Anuncios

12 thoughts

  1. No dice mucho de nuestra sociedad si necesitamos este tipo de “clases magistrales” en un post sobre por qué somos únicos en nuestras rarezas e imperfecciones.

    Creo que cada uno ya es lo que es según las prioridades que tenga. Algunos disfrutan de no tener personalidad porque no necesitan pensar o porque la aceptación social lo valoran más que ser auténticos; otros buscan mimetizarse con su entorno y no destacar porque llamar la atención no es lo suyo o porque les gusta la soledad, y otros (entre los que me incluyo) no encajamos por naturaleza, porque así lo queremos, porque puede que vivamos en la época equivocada, pertenezcamos a la generación equivocada o simplemente porque la sociedad actual esté llena de incongruencias de mal gusto. Pero no por ello nos sentimos menos. Yo no, al menos.

    Las personas que se sienten inferiores por ser diferentes o por ver que no encajan es porque o bien no tienen personalidad, no la suficiente, o bien porque aún no han madurado. Pero por suerte, la juventud se cura con el tiempo, las modas cambian y los gustos se expanden, surgiendo otros nuevos.

    1. No se trata de una clase magistral, se trata de una opinión escrita a base de lo que podemos ver a nuestro al rededor día a día.

      Es obvio que cada uno tiene sus prioridades, y creo que eso queda claro a lo largo del post, simplemente animo a aquellos que no se atreven a ser como son porque están demasiado influenciados por las modas, la opinión de los demás, las redes sociales, los grupos mayoritarios. No todos están donde están porque quieren, sino porque no se atreven, todos necesitamos un “empujoncito” de vez en cuando. No creo que mis palabras vayan a dar un vuelco de 180º a sus vidas, pero a veces está bien sentirte identificada y pararte a pensar si lo estás haciendo bien.

      Está esa idea de que no encajar es algo malo está demasiado extendida, así como relacionarla con la juventud pues tengo una lista interminable que personas que a sus 40 o 50 años siguen sintiéndose fuera de lugar porque nunca se han dado una oportunidad a ser quienes realmente son y ver que son tan importantes y tan valiosos como el resto. Y tampoco han de esperar a que sus gustos lleguen a expandirse o a que las modas cambien, tienen que vivir su día a día haciendo lo que les guste, vistiendo como les guste, y estándo con aquellas personas que lo valoren.

  2. Está bien. Me gusta.
    Esforzarse por no herir a nadie, ni decirle malas palabras, ni hablar a las espaldas, sino educado y de frente, por mucho que cueste.
    Eres raro o solo piensas demasiado en ti mismo? No te aceptan o eres tu el que no aceptas a los demas? Querer cambiar a los demas es demasiado presuntuoso, pero mantener una conducta en la que crees de verdad quizá sirva de algo.

Comparte macarrones

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s