Qué raro es el tiempo

Lo hablaba hace unos días con una amiga: qué raro es el tiempo. ¿Sabes esos días? En los que algo no te cuadra y no sabes exactamente qué es. Que me da por llamarlo crisis existencial, pero que básicamente consiste en pararte a pensar dónde estás, dónde estabas y a dónde quieres ir. Y hay tantas cosas que han cambiado a una velocidad atropellada, que da vértigo. Que hoy estamos aquí y, ¿mañana? Mañana quién sabe.

chica-pensandoY me hace pensar en esa canción de Dani Martin, que dice que el tiempo es caro y nos pone contra la pared. Más bien, entre la espada y la pared, como diría el bueno de Fito. ¿Qué dirías de tus planes? Probablemente no salieron como esperabas. No hablo de cancelar tu cita de mañana, hablo de esos grandes planes, de los que se toman sin querer y sin pensar y, sin embargo, te conducen más lejos de lo que indican los mapas. ¿Hay algo en tu vida que saliera como esperabas? Puedo recordarme, hace muchos años, respondiendo a preguntas estúpidas tipo “a quién quieres más, a mamá o a papá” y esa era una de mis grandes duda existenciales, cuando tenía claro a qué me iba a dedicar, dónde iba a vivir y el número exacto de animales de toda clase que iba a tener en casa. No sé qué queda de aquella chiquilla de preocupaciones varias e intrascendentes. Cómo nos cambia la vida, ¿no? De lo que estoy segura es que nunca se desvanecerá por completo, ella es mi esencia.

chica-bar-pensando¿Qué dirías de la gente? Podrías recordar el nombre de todas esas personas que, al conocer, pensaste que eran maravillosas. De todas aquellas que te alegraron un día gris. De todas a las que te prometiste que no olvidarías sus nombres. Y qué son los nombres más que un montón de letras desordenadas. ¿Recordarías sus caras? Recuerdas la manera en que tu amiga de la infancia se cruzaba de brazos cuando algo le mosqueaba. La forma en que aquel amor de verano te hacía reír. Recuerdas los labios de tu primer beso. Los ojos de esa mirada que te desnudó el alma.

¿Recuerdas a los que estaban pero ya no están? La manera en que te abrazaban. Cuántas cosas pueden demostrarse en un abrazo, ¿verdad? Pero ya no están y no lo estarán, al menos, en esta vida. Y tú no los olvidas. Sé que no lo haces, esos recuerdos son los que no se borran, no es algo que podamos permitirnos.

¿Qué hay de todas esas personas a las que un día quisiste? Duele, ¿no crees? No sé si lo puedes recordar, ese exacto momento, esas décimas de segundo en las que te diste cuenta de que esa persona no volvería a formar parte de tu vida. Jamás. No sé si esas cinco letras son pronunciables pero se acabó. Que se acabó, se acabó. Se acabó. Y te lo repites, y me lo repito ahora y me parece mentira qué de sentido tiene eso de que la vida solo dura un rato. Que todo se limita a recuerdos que vamos coleccionando.

chica-y-chicoEs esa especie de mecanismo que rige nuestras vidas y nuestra forma de ser. El mecanismo que rige al mundo. Conocer, vivir y olvidar. Una y otra vez. A las personas, los lugares, los trabajos, la experiencias. Y lo piensas y lo cierto es que duele. Que todas esas vivencias extraordinarias que juramos que no borraremos de la memoria, que nos marcan y nos cambian, nunca la volveremos a experimentar. ¿Qué pena, no?

¿Con qué me quedo? Con nada. ¿Con quién me quedo? Con vosotros. Por todo lo que nos queda por vivir, por hacer. Por todos esos planes que diseñaremos al detalle y que nunca se llevarán a cabo. Por esas camisetas que vemos en el escaparate y nos juramos que algún día serán nuestras y, sin embargo, nunca lo serán. Me quedo con que algún día tal vez llegue a conocerte, tal vez coincidamos en el autobús y te sientes a mi lado pero ninguno de los dos sepa quién es el otro. Me quedo con todos los mapas que cuelgan por las paredes de mi vida, esperando a ser recorridos. Esos caminos a ninguna parte que nos da por tomar de vez en cuando. No me digas por qué, pero es algo que hacemos todos y, cuando estamos cansados de andar nos preguntamos qué hemos estado haciendo. Y no obtenemos respuestas y, con todas esas cuestiones sin resolver también me quedo.

chica-bailandoAy, ¿sabéis con qué más? Con todas esas personas a las que un día admiramos, apreciamos y ahora nos encontramos y giramos la cabeza. A las que no conocemos y no tendremos el placer de conocer, y probablemente nos caeríamos genial. A las personas que amamos y que nunca lo supieron y las que nos quisieron a nosotros y nunca nos lo dijeron.Sí, con esas también, porque la vida es un sinsentido, es ese baile frenético en el que vamos cambiando de pareja hasta que se nos gasten las suelas de los zapatos. ¿Quieres bailar conmigo?

Anuncios

12 thoughts

  1. Comparto lo que piensas, es verdad, el mundo sigue girando y debemos de aprender a vivir con eso, un día somos las almas gemelas de una persona y otro día ya ni cruzamos palabras con esa persona, de verdad que increíble es la vida, y como dices, somos coleccionistas de recuerdos, vamos añadiendo más y más experiencias que nos forman y nos dirigen a nuevos caminos, personas, y destinos. así de loco es el tiempo, así de loca es la vida.

    Felicidades muy buena entrada.

  2. Te felicito por el post! Muy buena reflexión. A veces necesitamos parar y respirar en esta vida tan frenética y valorar lo que verdaderamente merece la pena.

Comparte macarrones

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s