Historia de Marzo: “Solo sé que no sé nada”

Lo decidiste de un día para otro. Así, callandito, como solías hacer todo. Pasando desapercibido. Incluso hasta para mí. Todo de manera unilateral. Nada de salir por la puerta de delante. Nada de hacer las cosas medianamente bien. Decidiste huir, cual cobarde, por la puerta de atrás. Por qué se supone que una es siempre la última en enterarse de lo que pasa. Y te fuiste así, callandito. Nada que ver con cómo entraste en mi vida. Poniendo todo patas arriba. Desordenándolo todo en mi ya desordenado universo. Y el caos que tenía se volvió paz. Y otra vez caos. Ese caos, que tiene nombres y apellidos, se ha ido por la puerta de atrás, sin hacer ruido y con excusas de por medio. Las excusas, y probablemente la conciencia, que pesa sobre ti como una losa de mil toneladas. De ahí que lo hicieras con la cabeza gacha.

por que me has dejado

No me creo nada de ti. Perdona que sea tan directa, pero es que es así. Dicen que la verdad duele. Que a veces la verdad se clava como un puñal en el corazón. Y en el alma. Antes me preguntaba quién detonó la bomba que había entre nosotros. Pues bien, ahora pienso que fuiste tú. Y no sé, ya no sé si deliberadamente. Qué hizo que todo en ti explotara. Que quisieras escapar, que cambiaras de repente. Que lo que un día te valía, al siguiente no. Volatilidad de sentimientos, lo llamaban. O lo llamabas. Permíteme decirte que no, querido, que no soy tan tonta como creíste. Por qué. Por qué. Por qué. Cuántas veces me hice la misma pregunta. Cuántas veces me rompí la cabeza buscando un por qué a este rompecabezas que creo que nunca va a encontrar la ficha que falta. Y no porque no lo haya intentado. Nunca vas a soltarla. Sí, pero no. Sí. No. Sí. No. Sí. No.

superar ruptura

No lo entiendo. Y sigo sin entender, a pesar de haberlo intentado. A veces te odio, a veces quisiera gritarte a la cara el daño que me has hecho. Que todo este tiempo me he sentido defraudada y decepcionada por saber que me tomaste por tonta. Lo imbécil que me siento por ser la última en enterarme. Me encantaría gritarte a la cara que no puedo ser fuerte ahora mismo, que todo lo que ves es pura fachada, que a veces estoy jodida por dentro. Que te has llevado un pedazo de mi alma y medio de mi ser. Que te me colaste en los huesos y en las vísceras, que tu saliva y mi sangre eran una sola y que tu alma corría por mis venas como si fuera una droga de las buenas. Que di todo de mí, y parece que lo despreciaste como si de una baratija se tratara. Me cambiaste de la peor de las maneras.

superar relacion

¿Sabes qué? Que espero que seas feliz. Quizá rehagas tu vida, o no. Quizá encuentres a alguien que te llene, que te ofrezca lo que dices que faltaba de mí. Quizá encuentres a alguien mejor que yo. O no, porque de alguna u otra manera, todos somos diferentes. Y pasarán días, semanas, meses o incluso años. Y un día, sin saber por qué, quizá despiertes un día cualquiera, y te des cuenta de que me echas de menos. Y yo, para entonces, habré salido de esta vorágine.

Fdo. Anónimo

Anuncios

9 thoughts

Comparte macarrones

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s